sábado, 31 de octubre de 2015

Parábola de la Rana Hervida

Parábola de la Rana Hervida:


Si introducimos una rana en un recipiente con agua hirviendo, esta, saltará inmediatamente para salir de él, pero, si introducimos al animal en agua a temperatura ambiente y empezamos a calentar paulatinamente la misma, la rana permanecerá dentro del recipiente sin notarlo, hasta morir literalmente hervida.- 


Nos somos tan distintos a la rana. En las distintas "ollas" de la vida, actuamos por costumbre, algunas buenas y otras malas, (“La rutina puede degradar, pero también puede proteger“ (Richard Sennet)). , sean ámbitos laborales, sentimentales, familiares, etc.-
Cuando empezamos a padecer una situación desagradable, por ejemplo, en lo laboral , ya sea por un jefe déspota, un entorno enrarecido o incluso casos más graves de acoso de cualquier índole, y no actuamos, dejamos poco a poco que la temperatura aumente, llegando a extremos nocivos.-
Los accidentes pasan, las cosas malas pasan, pero muchas veces, las situaciones nefastas que vivimos, no aparecen por arte de magia, se gestan, momento a momento, padecemos algo, pero lo soportamos por un fin mayor, que a veces es necesario, pero otras veces solo permiten, que degradando poco a poco se instale una realidad insostenible, una bola de nieve tan grande, de la que no podemos escapar.-

-¿qué ha sido de la ilusión y motivación que tenía cuando empecé en este trabajo?
-¿qué ha sido del amor por mi pareja, como es que ahora no nos soportamos?
-¿ cuándo se han hecho mis hijos mayores de repente? o ¿cuándo he perdido su confianza y hemos empezado a distanciarnos?
-¿qué ha sido de mi salud? ¿Cómo he ganado tanto peso?, ¿cómo puedo tener el colesterol tan alto?, ¡qué mayor me veo de repente!.

Reflexión Final:


Esta parábola nos muestra, que cada momento, cada detalle y decisión ponderada a lo largo del tiempo es el camino recorrido, hacia el destino que es nuestro Presente. Presente que muchas veces se vuelve elusivo, ya que a veces vivimos rememorando un pasado, o soñando un futuro, claro que de vez en cuando, encontramos nuestro centro, en el medio de la circunstancia, nos miramos a nosotros mismos, y damos cuenta de que llegamos a donde estamos, sea bueno o malo, por, dentro de otras cosas, la tendencia que elegimos o acatamos.-

Esta parábola, nos permite ver, tanto que un “Buen” o “Mal” presente se construye día a día, tomar conciencia de la gradualidad de los cambios, y empezar a notarlos, funciona como “termómetro” , nos da información, abre el panorama, y entonces podemos dirigir nuestra “acción”, para fortalecer un buen camino, o apártese de uno malo.

Manuel Carral.-

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